"Somos lo que comemos" es una expresión muy conocida que entraña un profundo significado. Al fin y al cabo, la gastronomía es parte esencial en la definición e idiosincrasia de un país. Y, de ser así, ¿qué revelarían las diversas especialidades regionales sobre los austriacos? Sin duda, la respuesta sería que son sibaritas y que adoran su gastronomía. Después de todo, la comida también simboliza la identidad y la pertenencia a una familia, a una cultura y a una nacionalidad. A los españoles nos identifica la paella; a los británicos, el fish and chips; a los japoneses, el sushi; y para los austriacos, el Schnitzel (escalope vienés versionado en este blog).Las especialidades gastronómicas son, por tanto, un auténtico símbolo del país y sus regiones, y, al mismo tiempo, desvelan su alma.
Ingredientes:
500 ml de leche
1 sobre de preparado de flan o natillas
60 gr de azúcar avainillado+1 cucharada sopera
Un puñado de pasas
1 copa de ron
125 gr de magdalenas
4 albaricoques
200 gr de queso quark o requesón
1 huevo XL
Un puñado de arándanos frescos o congelados
Para decorar: azúcar glas y canela molida
Poner en un cazo pequeño el ron, templarlo al fuego, retirar y añadir las pasas. Dejar en remojo mientras comenzamos a preparar el relleno del strudel.
Del medio litro de leche, separar 1 taza y disolver el preparado de natillas junto al azúcar avainillado.
Llevar a punto de ebullición el resto de la leche, retirar del fuego y añadir la taza del preparado de natillas removiendo muy bien para evitar grumos.
Poner de nuevo al fuego y remover constantemente hasta lograr una crema medianamente espesa. Retirar y dejar templar.
Una vez templado el preparado de leche y natillas, añadir las magdalenas desmenuzándolas con los dedos. Mezclar muy bien hasta integrarlas con el preparado de natillas y dejar reposar mientras continuamos con la receta.
Montar las claras a punto de nieve.
Batir las yemas aparte junto al requesón hasta obtener una crema uniforme. mezclar ahora con las clara montadas en movimientos envolventes. Incorporar los arándanos y las pasas escurridas que habíamos puesto en remojo junto al ron.
Paso a paso del montaje del Topfenstrudel:
1 Con ayuda de un rodillo y sobre un papel de horno, estirar la masa quebrada hasta dejarla con 2 mm aproximadamente de espesor.3 Sobre la capa de natillas extender ahora una segunda capa con los albaricoques caramelizados.
En Austria, el Topfenstrudel se suele servir con Vanillesoße, una crema similar a unas natillas poco espesas. Yo he preferido integrar estas natillas en el relleno del strudel.

























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