Galletas Rústicas de Miel y Lino: Crujientes, Fáciles y Adictivas 🍯✨
¡Hola, amantes de lo dulce! Bienvenidos un día más a Dessertsabad.
Si hay algo que transforma una tarde cualquiera en un momento especial, es el olor a galletas recién horneadas inundando la cocina. Hoy os traigo una receta que se va a convertir en vuestra favorita: unas Galletas de Miel y Semillas de Lino que son una auténtica locura.
Tienen ese toque rústico perfecto, un crujido irresistible gracias al azúcar moreno y a las semillas, y un interior tierno con el aroma inconfundible del agua de azahar y la canela. ¿Lo mejor? Son facilísimas de preparar y no necesitas ser un experto repostero. ¡Mirad qué pinta tienen bañadas con un hilito extra de miel! 🤤
Si hay algo que transforma una tarde cualquiera en un momento especial, es el olor a galletas recién horneadas inundando la cocina. Hoy os traigo una receta que se va a convertir en vuestra favorita: unas Galletas de Miel y Semillas de Lino que son una auténtica locura.
Tienen ese toque rústico perfecto, un crujido irresistible gracias al azúcar moreno y a las semillas, y un interior tierno con el aroma inconfundible del agua de azahar y la canela. ¿Lo mejor? Son facilísimas de preparar y no necesitas ser un experto repostero. ¡Mirad qué pinta tienen bañadas con un hilito extra de miel! 🤤
Ingredientes (para endulzar tu día)
- 150 ml de aceite de girasol
- 185 gr de azúcar moreno
- 1 huevo
- 65 gr de miel (¡elige una de buena calidad!)
- 230 gr de harina
- 1 cucharadita de agua de azahar
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 pizca de sal
- Azúcar y canela al gusto
- 40 gr (1 puñado) de semillas de lino
Paso a paso para la galleta perfecta
Precalienta tu horno a 180°C. ¡La clave está en un horno bien caliente!Mezcla los líquidos: En un bol amplio, une el aceite, el azúcar moreno, el huevo, la miel, el agua de azahar, las semillas de lino y la canela. Bate hasta que quede una mezcla uniforme.
Los secos: Tamiza la harina con la sal y el bicarbonato. Incorpóralo poco a poco a los ingredientes húmedos. Si te apetece, ¡es el momento de echarle un puñadito de canela!
Dales forma: Forma bolitas del tamaño de una nuez y ponlas en una bandeja con papel de horno. Deja espacio entre ellas porque crecerán un poquito.
El toque maestro: Humedece un poco la parte superior de las bolitas y espolvorea más semillas de lino y un poco de azúcar. Al hornearse, crearán una costra súper crujiente.
Magia final: Déjalas enfriar en una rejilla. Sírvelas con un chorrito extra de miel por encima (como en mis fotos 😉) o acompáñalas con tu té favorito.
¿Te animas a prepararlas? Déjame en los comentarios qué te han parecido y no olvides etiquetarme en tus redes si las haces. ¡A hornear!



















