Milhojas de torta de aceite, crema de queso a la naranja y membrillo

Milhojas rústica de torta de aceite sevillana, crema de queso a la naranja y membrillo sobre una servilleta de lino, junto a membrillo y tres membrillos frescos
Milhojas rústicas de torta de aceite, crema de queso a la naranja y membrillo · DessertsAbad

Milhojas rústicas de torta de aceite, crema de queso a la naranja y membrillo

Hay recetas que sorprenden precisamente porque nacen de ingredientes sencillos y muy nuestros. Estas milhojas rústicas de torta de aceite combinan tres sabores que parecen hechos para encontrarse: el crujiente ligeramente anisado de la torta, la suavidad de una crema de queso aromatizada con naranja y el dulzor intenso del membrillo.

El resultado es un postre sencillo, elegante y con muchísimo sabor, pero sobre todo con una textura irresistible. Cada cucharada rompe las finas capas de torta y mezcla el crujiente con la crema y el membrillo en un contraste espectacular.

Además, no necesitamos horno ni elaboraciones complicadas. El secreto está en utilizar buenos ingredientes, conseguir una crema suficientemente firme y montar las milhojas justo antes de servir para conservar intacto ese característico crujido de la torta de aceite.

Un postre con guiño sevillano, presentación de restaurante y elaboración sorprendentemente fácil.

La receta

Preparación
20 minutos
Cocción
Sin cocción
Tiempo total
40–50 minutos, incluido el reposo
Raciones
4 personas · un milhojas compartido al centro de la mesa

Ingredientes

  • 🫓 3 tortas de aceite sevillanas enteras, de 12 cm de diámetro y 2–3 mm de grosor
  • 🧀 200 g de queso crema
  • 🧀 150 g de queso mascarpone
  • 🟧 120–140 g de dulce de membrillo
  • 🍊 1 naranja
  • 🧂 1 pizca de sal
  • 🍯 1 cucharadita de miel, opcional
  • 🫘 Unas semillas de ajonjolí tostado para decorar
Proceso de elaboración de un milhojas compartido: crema de queso a la naranja, montaje de tres tortas enteras con membrillo y decoración con naranja y ajonjolí
La receta, paso a paso · Pulsa la imagen para ampliarla.

Elaboración

1. Preparamos la crema de queso

Ponemos en un bol el queso crema y el mascarpone. Añadimos una pizca muy pequeña de sal y rallamos sobre la mezcla la piel de aproximadamente media naranja, procurando utilizar únicamente la parte naranja y evitando la zona blanca para que no aporte amargor.

Mezclamos suavemente con una espátula hasta conseguir una crema lisa, homogénea y suficientemente consistente para mantener su forma durante el montaje.

Probamos la crema. Si queremos suavizar ligeramente la acidez del queso, podemos añadir una cucharadita de miel, aunque conviene no endulzarla demasiado, ya que tanto el membrillo como la torta de aceite aportarán suficiente dulzor.

Reservamos en el frigorífico durante 20–30 minutos mientras preparamos el resto de ingredientes. La crema puede utilizarse recién hecha si está suficientemente firme; el frío ayuda a que tome cuerpo y facilita el montaje.

2. Preparamos el membrillo

Cortamos el dulce de membrillo en lonchas muy finas, de aproximadamente 3–4 milímetros.

Las láminas deben ser finas para que el membrillo aporte sabor sin dominar cada bocado.

3. Preparamos las tortas de aceite

Disponemos tres tortas de aceite enteras, redondas y de contorno artesanal irregular, de 12 cm de diámetro y 2–3 mm de grosor, con leves burbujas superficiales y una textura muy crujiente. Las reservamos enteras hasta el momento del montaje.

4. Montamos las milhojas

Preparamos un único milhojas para compartir entre cuatro personas, al centro de la mesa. Lo montamos sobre el plato justo antes de servir para conservar el crujiente de las tortas.

Colocamos una torta entera sobre el plato. Disponemos encima la crema de queso y, sobre ella, las lonchas finas de dulce de membrillo. Colocamos una segunda torta entera y repetimos con crema de queso y membrillo. Coronamos con la tercera torta entera. El postre tiene tres tortas y dos capas de relleno.

5. Terminamos y servimos

Decoramos el milhojas con una pequeña cantidad de ralladura de naranja fresca y semillas de ajonjolí tostado. Lo presentamos al centro de la mesa para compartir entre cuatro personas.

Servimos inmediatamente para disfrutar del contraste entre la torta crujiente, la crema de queso fría y sedosa y las finas láminas de membrillo.

Conservación y preparación con antelación

Guarda la crema sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico y consúmela preferiblemente en 24–48 horas. Antes de reutilizarla, remuévela suavemente con una espátula para recuperar la textura.

Las milhojas ya montadas no conviene conservarlas, porque la humedad de la crema y del membrillo ablanda la torta. Móntalas y sírvelas inmediatamente. Si excepcionalmente tienes que adelantarlas, no superes 20–30 minutos en el frigorífico; el crujiente empezará a perderse.

Para organizar la receta con antelación, prepara la crema y el membrillo por separado, consérvalos en frío y reserva las tortas enteras hasta el montaje.

CONVERSATION

0 comentarios:

Publicar un comentario